Cayó la noche sobre la ciudad, caminaba rápidamente por el callejón con el miedo a que me atraparan o levantara alguna sospecha. Y con razón. Llevaba un libro oculto por dos bolsas plásticas negras. Huía de las autoridades. Me sorprendieron en plena compra de ese libro. Recordaba en mi juventud haber leído varias historias de ciencia ficción que relataban este momento. Jamás imaginé que esa realidad se convertiría en mi realidad. Ya imaginaba una bala atravesando mi boca, incrustándose en mi garganta, quitándome toda capacidad de reproducir cualquier sonido gutural. Yo sólo caminaba, pero me movía rápido, en cualquier momento me podrían interceptar. Estaba a tan sólo dos cuadras de mi destino. Llegando a la puerta que me esperaba, justo se asomaban las luces policiales por la esquina, no alcanzaron a verme y continuaron en línea recta por su camino.
Ya estaba en el calor de casa. Saqué el libro de las bolsas y lo llevé al sótano de la casa, levanté con cuidado la compuerta secreta que daba acceso a la biblioteca, con distractores para cualquier tipo de sensor electrónico y con un rocío que confundía a cualquier can. Revisé, con cautela, las múltiples categorías de mi vasta y oculta colección: acción, novelas románticas, ciencia ficción, historia, autoayuda (aún me cuestiono la presencia de esa categoría aquí), religiosos, novelas detectivescas, entre otras. Cada una ordenada por año y mes de edición. Llegué a ciencia ficción y coloqué mi nueva adquisición. Luego subí y sentí ruidos que no había sentido en años. Cerré todo rápida y sigilosamente. Subí las escaletas del sótano y lentamente me escurrí a mi habitación. Encontré allí a un perro policial y a su guía, buscando cualquier rastro de conocimiento escrito. Tenía miedo. Un frío recorrió cada poro de mi piel, no hallaba qué hacer. Tomé nuevamente mis cosas y salí sigilosamente hacia la calle, envuelto en un gran impermeable amarillo para parecer un bombero más.
Caminé y caminé muchos kilómetros hacia cualquier parte y me perdí en medio de la ciudad. Me quité el impermeable y lo lancé lejos, muy lejos. Se avecinaba un móvil de la policía y le hice seña para que me acercaran hasta mi hogar. Llegando le señalé la puerta de mi casa y con voz gruesa me preguntó, "¿eres Julio Cervantes?". Quedé helado, tuve que negar y le indiqué con mayor precisión la puerta de la casa contigua a la mía.
Bajé, caminé hacia la esquina para comprar un cigarrillo (no fumo, pero tenía que despistar al policía). Al verme caminar de vuelta, arrancó la patrulla y se fue. Entré a mi casa y estaba todo de cabeza. Todo fuera de su lugar, vasijas ancestrales hechas añicos. Pero el camino hacia mi biblioteca estaba curiosamente despejado, caminé hacia el y bajé a ver mis libros y ¡no había nada!. Todo había sido quemado. Cuando me di vuelta para huir, un sujeto desconocido me golpeó en la nuca y desperté. Nada había sido real. Me levanté, desayuné y me dirigí en mi auto hacia el diario. Una nueva columna esperaba por mí...
Un espacio donde encontrarás cuentos, poemas y reflexiones para tu día a día
miércoles, 6 de agosto de 2014
lunes, 21 de julio de 2014
Diez minutos
Nueve sería poco, once, toda una vida. Sólo diez minutos bastan para contar toda una historia, para vivir toda la vida, para derrochar la más grande oportunidad, para sufrir la más dura tristeza o superar la más larga depresión. Diez solamente, para sentir el suave toque de sus yemas, el roce de sus labios en los míos, el baile de sus cabellos ante los delicados vientos nocturnos. Diez minutos para construir una gran torre o para derribar dos gemelas. Sólo diez, ni nueve u once, para lograr cambiar el transcurso de un barco completamente o, simplemente, acelerar hacia el mismo objetivo. Diez para decidir por sí o por no. Diez para saludarse y despedirse. Tan sólo diez minutos son los necesarios para decirte, hasta donde mi lenguaje me limite, cuánto te amo.
domingo, 6 de julio de 2014
Un alma en vuelo, un corazón en duelo, un latente recuerdo
En la oscuridad del sol matutino
En la esperanza del nunca jamás
En el respiro de un alma que no volverá
En el camino de ida de los que ya han caído
Es ahí donde levantar la vista es lo ideal
Donde retornar a lo anterior es imposible
Para buscar el reposo de lo terminal
Y crear el espacio para lo inexistente
Nunca es tarde para correr la maratón
Mucho menos para comenzar algo nuevo
Queda mucho por recorrer en el tiempo
O que los últimos momentos están al asecho
Día a día los poetas lloran junto a bolígrafos
Músicos tejen melodías con tristezas y alegrías
Un pincel derrama su sangre en cada trazo
Y yo respiro la amargura del mediodía
El silencio se ha convertido en respuestas
Las palabras ya son molestas
En un mundo en que el hoy es mañana
Y el ayer ya no empieza al alba
El dolor es común y la felicidad se extinguió
El amor expiró, mientras el fracaso permanece
Pero cada uno tomará sus dos panes y tres peces
Para transformar la realidad que alguien soñó
El sol ya desciende ante los ojos del soñador
La noche aparece como héroe derrotado
El conocimiento inunda la ciudad con un destello
Mas la sabiduría es producto de quien lo trabajó
Espectros visuales acortados, oídos tapados
La búsqueda de la salida es más compleja
Pero como todo cuento tiene su moraleja
El que busca encuentra en el ocaso de lo desconocido
El sol vuelve a asomarse tras las montañas
Sólo los valientes contemplan tal hecho
Las infinitas búsquedas ya han cesado
Para dejar que los rayos habiten las miradas
Ahí te encuentro ante mis pasos
Las palabras seguirán faltando
Pero los abrazos hablarán más que filósofos
Tratando de explicar esto que está pasando
lunes, 2 de junio de 2014
Encontrado en mi propio camino
Caminos sin marcas, sin recorrido, sin paseantes, sólo yo. Buscando sin encontrar, observando sin abrir los ojos. Escribo aunque sea manco, hablo aunque soy mudo. Pienso a pesar de haber sufrido un derrame cerebral. Evidente es que la razón no sea mi interés, que la utopía se el motor de mi realidad, que el amor y el odio vayan de la mano y que viva como un moribundo.
No se trata de no encajar, eso se puede lograr, tampoco de nacer en el tiempo y lugar equivocado, eso no es posible, se trata de haber tenido alas al nacer, pero antes de respirar ya las habían cortado. Dicen que la gente nace estrella, o nace estrellado, pero yo no nací de ninguno de los dos lados, he tenido experiencias de estrella, pero otras tantas me he estrellado.
Vivo sin vivir, pero al morir viviré. Una cigüeña me trajo a pedido, pero al tiempo volvió con un regalo inesperado. Y digo inesperado porque yo no lo esperé y tampoco lo pedí, pero con el tiempo terminé por aceptarlo.
Si bien dije que nací en el lugar y el tiempo correcto, fui insertado en el ambiente erróneo. Siempre desadaptado o incómodo como rana en la tierra, como pájaro en el cautiverio, en la jaula.
En vano es preguntar por qué, prefiero el invento del para qué, al final es sabido que todo en la vida tiene un fin, un propósito, un destino para el vuelo.
Hasta hoy busco sin encontrar, pero de a poco las alas vuelven a crecer para volver a soñar.
Poeta celoso, escritor sin letras, soñador sin metas, corredor sin piernas, creyente racional, orgullo familiar, pero que una frustración, o más, va a causar.
Estudiante que no estudia, trabajador que no trabaja. Un ser social a la fuerza, y no es que no me guste serlo, sino que no era "natural".
Un amante de la vida, amor de mi amada, amante de lo divino, hijo de un padre eterno.
Desarrollarse como un joven, pero llevar la vida como muchos adultos. Tener hijos sin ser padre, ser jefe sin subordinados.
Perdido, pero encontrado. Vago, pero esforzado. Blanco, pero con corazón de negro; no se malinterprete, solo diré que si mañana se acaba el mundo, hoy plantaría un árbol porque aún tengo un sueño.
Muchas veces amé, pero fui odiado, otras tantas quise odiar, pero fui amado. Revolucionario de la paz, ordenado en el desorden.
Solo sé que hoy sigo buscando para encontrar, pero nunca lo lograré porque siempre he sido encontrado. Encontrado por las circunstancias, las personas, los entes y demases, pero incapaz de encontrarlos por mi propia voluntad.
Inspirado y lleno de energía para seguir este camino, y como alguna vez se dijo, soy un caminante sin camino, hago mi camino al andar.
Autorretrato
martes, 6 de mayo de 2014
Derechos Indígenas... extracto de discurso
El tema que me convoca a hablar está muy presente en la cotidianidad de nuestro país, solo que está bastante escondido: la discriminación indígena, y no solo a los mapuches, sino que a las comunidades aymaras, atacameñas y rapanuis. Lo mantenemos como un tema cliché, como una idiotez, como algo innecesario de discutir, pero ahí es donde deberíamos cuestionarnos, ¿son chilenos realmente?
Lo primero que se nos ocurre es que sí, porque nacieron en territorio nacional, porque están inscritos en el Registro Civil y tienen un RUT, etcétera. Pero va más allá de una “identificación” que nos ata a un territorio, tiene que ver con las costumbres, con las creencias, las tradiciones, los ritos, el estilo de vida. Tenemos que ponernos a pensar, y es que, ¿acaso nacer en un hogar de una cultura diferente al territorio se vuelve inválido por nacer en él? Me explico, a lo que se quiere llegar es simplemente preguntarnos, si son reconocidas las culturas indígenas en Chile, sus descendientes, su cultura y todo eso, ¿se aplican las garantías que el Estado tiene para ellos, para la conservación de los pueblos?
Debemos remontarnos a la época de la Guerra del Pacífico, fines del siglo XIX, un ejército chileno modernizado para la época, con armamento, un ejército que se empoderó y logró que un Perú decidido a ganar, finalmente alzara la bandera blanca, y que Bolivia diera un paso al costado e hiciera una tregua con Chile. Ese mismo ejército, honrado, victorioso, “héroe”, bajó al sur, con sus nuevas armas, con todo su poderío e hizo sucumbir a los mapuches a fuerza, donde nunca sucumbió la razón y ganó el más fuerte, o quizá, el más cobarde. Ahí comenzó la eterna disputa territorial, cuando un Estado imponente les designó a nuestras raíces los peores terrenos, no solo en cuanto a la calidad, sino que también, a su reducido tamaño.
Una pugna heredada de nuestros antepasados españoles, que trataron y lucharon por hacer retroceder a los indígenas, sin conseguirlo, tanto que después del proceso independentista, la Patagonia era inaccesible para todos aquellos que no fueran araucanos, es decir, de ninguna tribu perteneciente al sur, ninguna.
Pero, como siempre a lo largo de la historia, la fuerza puede más que las palabras, pero deja heridas más grandes, más difíciles de sanar y levanta luchas que pareciera que nunca acabarán. Como pasó hace un par de años, una demostración más de esta lucha que sigue en pie, que la persecución política discriminatoria continúa. Es así que corría 2012 y la SUBTEL estaba censurando a Mireya Manquepillan, directora y representante de la radio Kimche Mapu, perseguida penalmente por defender y luchar por los derechos indígenas, por ser “una piedra en el zapato” para el entonces concejal de Lanco, Gilberto Santana, al ver amenazado sus intereses empresariales y su consorcio radial, comenzó este hostigamiento a la comunicadora hasta que la imputaran injustamente, violando el derecho a libre expresión expresado en la ley indígena (N° 19.253) en los artículos 1, 7 y especialmente el 28, que en el apartado c, señala la creación de medios de comunicación indígenas. Y por el otro lado, yéndonos al norte, nos encontramos con el caso de la oposición aymara al nombramiento de Javiera López como fiscal adjunta de Arica y Parinacota, quien habría sido protagonista de la pena de 12 años, por abandono con resultado de muerte, que se le dio en 2007 a Gabriela Blas, una pastora aymara, que mientras cuidaba su rebaño, una oveja escapó y ella salió en su búsqueda, dejando con el rebaño a su hijo de casi 4 años, cuando regresó este ya no estaba y apareció su cuerpo sin vida a fines de 2008. Pero sin ningún tipo de investigación, simplemente llevada por sus prejuicios étnicos, la sentenció. Por lo que, la comunidad aymara no podría mantenerse tan ajena a esta situación, al verse amenazada por una autoridad que desconoce la cultura indígena y se rige intransigentemente por las leyes occidentales, desmereciendo todas las tradiciones y costumbres propias del pueblo.
Y sin ir más lejos, un estudio PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), arrojó que un 82% de los mapuches cree que es muy fuerte la lucha que hay entre la comunidad indígena, en general, de Chile y los no indígenas. Incluso, un 49,3% de las personas encuestadas no indígenas aseveraron que la justicia favorece a quienes no pertenecen a una etnia en asuntos judiciales. Como dice el Puma Rodríguez, “hay que escuchar la voz del pueblo”, y claramente el pueblo nos está dejando en evidencia lo que ellos mismos viven, sienten y presencian cada día.
Finalmente, después de dejarles todo esto sobre la mesa, creo que la pregunta está más que contestada. Aquí hay derechos, derechos que van más allá de una ley nacional, sino que un acuerdo internacional en las Naciones Unidas, y no se está respetando. En esta situación, ningún indígena querrá aliarse con un Estado chileno que los discrimina, que los segrega, que invalida su cultura imponiendo inútilmente la cultura occidental, no compatible con su tradición ancestral. Solo me queda preguntarnos, ¿qué haremos nosotros al respecto?, ¿nos quedaremos de brazos cruzados y dejaremos a los políticos proteger sus intereses arrollando a quien represente a un obstáculo, o nos uniremos a esta lucha por la preservación de las culturas que dejan un leve rastro de las raíces de esta nación?
Nicolás Acosta
Abril 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
Caminando
Un camino sin final
Lleno de pastos verdes
Sin sombras ni mal
Ni llantos, ni dolores
¿Qué importa lo que hay detrás?
¿Acaso no existe una segunda oportunidad?
Este es el nuevo comenzar
Fértil, seguro, hasta la eternidad
Fuertes árboles rodean el camino
Que va recto hasta su destino
Infinito tal cual a su propósito
Eterno como el dueño del diseño
Sólo vida brota de este sendero
Los árboles beben de ríos vitales
De allí extraen sus minerales
Para crecer fuertes hasta el cielo
Como caminar en el campo es recorrerlo
Como observar el horizonte es definirlo
Como entrar en un lugar desconocido
Es el ansia de dar un paso en este camino
Difícil es retratarlo en palabras
Vivirlo es una sucesión de hazañas
Una vez dentro, imposible es salir
Entrar no es algo de lo que te irás a arrepentir
La invitación a recorrerlo está ahí, esperando
Esperando como aquellas estrellas esperan la noche
Porque en la noche brillarán fragantes
Como fragante será tu vida al entrar al camino
| Extraído de Pinterest |
martes, 18 de febrero de 2014
Propósito
El horizonte inalcanzable
La estrella fugaz interminable
La eterna partida de cartas
En una infinidad de jugadas
Es aquello que define tu futuro
Es el bosque que no termina
Es el amanecer que siempre ilumina
Ese atardecer que jamás es oscuro
Es el salto eterno hacia el cielo
Es el destino al cual nunca llegar
El cual siempre vivir
Para el cual hay un camino estrecho
Es una llamada con mil noticias
Es una conversación con millón de temas
Es una amistad sin fronteras
Es una carretera sin límites
Es como un círculo, eterno
No es para nada cuadrado
Es gigante como el universo
Es aún más grande que el Big Bang
A su lado el colibrí vuela lento
A su lado las otras galaxias están cerca
A su lado las mariposas son feas
A su lado el chocolate es agrio
Es parte de tu identidad
La omega de la vida
Es como un brillante oscuro
Pero una luz en la oscuridad
Es una flor jamás marchita
Una lluvia que nunca termina
Un abrazo que solo aprieta
Y jamás son aguas quietas
Finalmente no tiene final
Es una pizca de la totalidad
Verlo trae solo regocijo
Completarlo es una vida de sacrificio
Si se camina bien no tiene dolor
Aunque esto sea imposible
Lo cual hace que sea más interesante
Buscarlo es un verdadero honor
Requiere que seas diferente
Porque es único en ti
Recorrerlo nunca es deprimente
Significa ser pleno, ser feliz
La bendición es su base
El futuro es el estandarte
La misión es solo el comienzo
Cumplirlo es todo un hecho
Existen muchos falsos, solo uno verdadero
Hay muchas mentiras, una pizca de sinceridad
Muchos caminos, uno real
Mil malos pasos, solo uno es certero
Si lo encuentras es increíble
Si lo alcanzas eres bendecido
Si resbalas serás levantado
Si no cumples, sería horrible
Es más que inspiración
Es una flecha directa al blanco
Sus frutos no producirán espanto
Y más si en el hay convicción
Es más que revelación, es vida
Caminando en el no hay almas heridas
Con la verdad siempre es posible alcanzarlo
Como el viento alcanza tus cabellos
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