La verdad es que estos últimos días han sido bien complejos, entre los estudios, las amistades y los mismos problemas que uno tiene como personas. Tantas cosas habían nublado mi imaginación y mi inspiración, entonces no he estado escribiendo durante un buen tiempo, pero bueno, aquí he vuelto con un tema relacionado a estos días.
Cuando va pasando el tiempo y los problemas te invaden, pasas por un valle de tinieblas, las ganas de hacer cosas no son muchas, son muy escasas. Pero, los tiempos pasan y uno vuelve a ver todo claro y como que la chispa se vuelve a encender y todo anda perfecto, anda de maravillas, creo que esa es la transición por la que estoy.
Increíblemente, cuando uno está en una sequía, se desespera tanto por buscar el agua hasta encontrarla. Lo mismo pasa en la vida, uno cuando esta en este periodo de sequedad vital, uno busca, busca y busca hasta por fin encontrar la paz que uno vivía antes de entrar en la sequía. A veces esa vitalidad viene de cosas como el amor, los amigos, la música, el arte, los estudios, etcétera. Pero existe una fuente vital que nunca se acaba, que siempre está ahí para que la tomes y te fortalezcas cada día, aunque a veces, como me pasó a mí, uno sale de esa fuente para beber agua de otros lados donde escasea hasta que se acaba y uno se desespera por encontrar donde volver a vivir. Esa fuente ilimitada es Cristo, que vino a dar su vida, y hoy te dice: "Te espero con los brazos siempre abiertos, porque no importa lo que hagas, siempre te amaré y te estaré esperando".
Busca el agua de vida, y deja de vivir en sequía, que no te falta la motivación para levantarte cada día y vivir la vida al ciento por ciento y disfrutarla hasta más no poder.
Saludos y hasta la próxima!
Un espacio donde encontrarás cuentos, poemas y reflexiones para tu día a día
miércoles, 5 de septiembre de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
"Estoy vacío..."
Una tarde fría de otoño, caminaba solitario por la plaza de mi barrio. ¿El motivo? Esperaba a un amigo que tenía que entregarme unas cosas para poder realizar bien un trabajo para uno de mis clientes más importantes. Mientras se alargaba mi espera, no pude evitar ver pasar a una chica, de altura media, ojos claros y un alisado cabello color castaño. "¿De donde la conozco?" - pensaba. Registré lo poco que me acordaba de mi infancia por las calles de Mendoza, mis primeros pasos por Viña del Mar. Nada. Seguí indagando, pude llegar a un rostro de mi juventud. Me asusté, jamás pensé volver a verla. Recuerdo cuando la conocí, un marzo otoñal, recién empezada una de las últimas jornadas escolares de aquel frío y extraño mes. ¿Su nombre? Estefanía, Camila, Isabel. La verdad tantos nombres me llevaron finalmente al suyo: Estela. Esa historia era un poco larga, apasionada, pero muy vacía, tan vacía que ¡ni logro acordarme ni de un pequeño momento, ni un beso, ni una caricia, absolutamente nada!
Es increíble como ha pasado el tiempo. Yo acá y ella, bueno ella ahí pasando en frente mío, cuando de un segundo a otro recordé como me involucré con esta hermosa chica. Era un 31 de marzo, era la fiesta de cumpleaños de mi mejor amigo, de Sebastián. Ambos estábamos invitados, hasta ese momento lo único que había obtenido de ella eran unos "hola", otros "adiós" y un registro visual completo de su figura. Yo ya tenía 17 años y cursaba el último año de secundaria, pero mi amigo cumplía los 18 (creo que no tengo que explicar que tuvo un mal año apenas había llegado a secundaria). Volviendo a la fiesta, en medio de la música, un par de cervezas y uno que otro baile, la vi. Pero esa vez la vi distinta, en otro color, a mis ojos le parecían nunca haberla visto, radiante. Ahí fue cuando mi teoría de que el uniforme escolar nos arruina la apariencia y no nos deja divisar toda la belleza de una persona. Me dirigí para hablar con ella, vaso en mano y un 'hola' bien preparado, pero no faltó el idiota que se cruzó delante de mí y tropecé, cayendo sobre ella. Todo el pisco que estaba en mi vaso pasó a ser parte de su blanca blusa. "¡Que torpe soy!" - pensé. Ella se enojó, me miró compasiva, pero con una alta graduación de ira y se alejó de mí. A los dos meses, logré hablar con ella en el patio de la escuela. La invité a salir, por supuesto, yo pagaba en un gesto de redención por lo que había sucedido en aquella ocasión. Adelantando un poco toda esta tediosa historia, salimos, empezamos a conocernos y tuvimos una relación. Pero no logro acordarme como es la clausura de este cuento. ¿Que sucedió? ¿Cómo? ¿Por qué? Y en ese momento lo recordé. Estaba vacío. Esa relación no me dejaba nada, daba y daba, pero nunca recibí nada, siempre mis poemas, mis canciones, mis ingeniosas citas, mis constantes declaraciones de amor. Sin embargo de ella solo recibía pasión, buenas noches, largas conversaciones, pero nada de amor, sentía una frialdad de su parte, como que las cosas que yo decía y hacía caían en un basurero sin final, eterno. Y fue así como pasó el tiempo, terminé la escuela y entré a la universidad. No la vi más. Y ahí está pasando delante mío, pero yo sigo vacío. ¿Y ella, como estará? Da igual, ya pasó, allá va su camino. Justo acaba de llegar Sebastián con mis materiales y esto solo fue una historia más. Al menos ya sé que vive por acá cerca, o trabaja, tal vez algún día la vea de nuevo. ¿Quién sabe? Le reservaré al futuro esa ocasión.
Es increíble como ha pasado el tiempo. Yo acá y ella, bueno ella ahí pasando en frente mío, cuando de un segundo a otro recordé como me involucré con esta hermosa chica. Era un 31 de marzo, era la fiesta de cumpleaños de mi mejor amigo, de Sebastián. Ambos estábamos invitados, hasta ese momento lo único que había obtenido de ella eran unos "hola", otros "adiós" y un registro visual completo de su figura. Yo ya tenía 17 años y cursaba el último año de secundaria, pero mi amigo cumplía los 18 (creo que no tengo que explicar que tuvo un mal año apenas había llegado a secundaria). Volviendo a la fiesta, en medio de la música, un par de cervezas y uno que otro baile, la vi. Pero esa vez la vi distinta, en otro color, a mis ojos le parecían nunca haberla visto, radiante. Ahí fue cuando mi teoría de que el uniforme escolar nos arruina la apariencia y no nos deja divisar toda la belleza de una persona. Me dirigí para hablar con ella, vaso en mano y un 'hola' bien preparado, pero no faltó el idiota que se cruzó delante de mí y tropecé, cayendo sobre ella. Todo el pisco que estaba en mi vaso pasó a ser parte de su blanca blusa. "¡Que torpe soy!" - pensé. Ella se enojó, me miró compasiva, pero con una alta graduación de ira y se alejó de mí. A los dos meses, logré hablar con ella en el patio de la escuela. La invité a salir, por supuesto, yo pagaba en un gesto de redención por lo que había sucedido en aquella ocasión. Adelantando un poco toda esta tediosa historia, salimos, empezamos a conocernos y tuvimos una relación. Pero no logro acordarme como es la clausura de este cuento. ¿Que sucedió? ¿Cómo? ¿Por qué? Y en ese momento lo recordé. Estaba vacío. Esa relación no me dejaba nada, daba y daba, pero nunca recibí nada, siempre mis poemas, mis canciones, mis ingeniosas citas, mis constantes declaraciones de amor. Sin embargo de ella solo recibía pasión, buenas noches, largas conversaciones, pero nada de amor, sentía una frialdad de su parte, como que las cosas que yo decía y hacía caían en un basurero sin final, eterno. Y fue así como pasó el tiempo, terminé la escuela y entré a la universidad. No la vi más. Y ahí está pasando delante mío, pero yo sigo vacío. ¿Y ella, como estará? Da igual, ya pasó, allá va su camino. Justo acaba de llegar Sebastián con mis materiales y esto solo fue una historia más. Al menos ya sé que vive por acá cerca, o trabaja, tal vez algún día la vea de nuevo. ¿Quién sabe? Le reservaré al futuro esa ocasión.
martes, 7 de agosto de 2012
Música
José Luis Perales canta en el coro de una de sus canciones:
En mi caso personal, la música es algo que marca mi día a día. Canto y escribo rap, toco guitarra y bajo, la mayoría del tiempo relaciono mis momentos a la música porque me ayuda a escapar un poco de la realidad y tomar un respiro, pensar en algunas cosas y mantener los objetivos, pues en medio del desorden a veces se pierde la vista, ya que vivimos cegados en el 'hoy' y eso no nos deja pensar en el 'mañana'.
No conozco tu punto de vista acerca de la música, lo que significa para ti, pero puedes comentarlo y así compartir los conceptos. Aunque de algo puedo estar seguro, todos escuchan algún tipo de música, porque por estos tiempos es la armonía que acompaña nuestros días.
Saludos y hasta la próxima!
"La música es el tiempo de partida de una historia de amor, el lazo que nos une y nos hace vibrar. La música es un canto de amor y de paz que nos despierta el corazón"La verdad es que él resumió en pocos versos algo tan simple y práctico, como la música nos ha marcado como raza, tanto en nuestro diario vivir como en nuestras relaciones hacia los demás, porque es cierto, hay canciones de amor como de odio, de paz y de guerra, de orden y disturbios, etcétera. Pero en esencia la música es la armonía con la que nos movemos, esa suavidad y toque que nos hacen estar más serenos y sentirnos cómodos, volar y volar para alcanzar un mundo utópico donde somos felices durante un tiempo. Ahora en una sociedad que vive "para ayer", donde todo lo que uno hace es estresante, no hay mejor remedio que tomar un tiempo para poder escuchar música y relajarse, oyendo a nuestra banda o artista favorito, uno que otro tema que nos haga pensar que las cosas pueden ser mejor.
En mi caso personal, la música es algo que marca mi día a día. Canto y escribo rap, toco guitarra y bajo, la mayoría del tiempo relaciono mis momentos a la música porque me ayuda a escapar un poco de la realidad y tomar un respiro, pensar en algunas cosas y mantener los objetivos, pues en medio del desorden a veces se pierde la vista, ya que vivimos cegados en el 'hoy' y eso no nos deja pensar en el 'mañana'.
No conozco tu punto de vista acerca de la música, lo que significa para ti, pero puedes comentarlo y así compartir los conceptos. Aunque de algo puedo estar seguro, todos escuchan algún tipo de música, porque por estos tiempos es la armonía que acompaña nuestros días.
Saludos y hasta la próxima!
jueves, 2 de agosto de 2012
Reflexiones diarias
En el día a día tenemos momentos en los que reflexionamos mucho sobre la vida, la actualidad, nuestras alegrías y dolores, gustos y molestias, etcétera. Pero esto muchas veces nos entristece, nos tira para abajo y no nos deja seguir tranquilos nuestro quehacer diario.
La reflexión muchas veces nos ayuda a plantear cambios en nuestro entorno e incluso replantearnos como personas, por ejemplo, mejorar nuestra integridad social, dejar los vicios, tomar buenas decisiones, ser elocuentes a la hora de hablar, entre otras cosas. Aún así debemos reflexionar para bien, para ayudarnos y también ser útil a los demás.
¿De qué me sirve reflexionar en vano? ¡Es una pérdida de tiempo! Pues de la mano de tu reflexión va una decisión.
Para concluir usaré un ejemplo: cuando vas a dar un consejo a alguien, tomas la situación, la analizas, reflexionas siendo empático (poniéndote en el lugar del otro) y llegas a una conclusión y le comentas tu punto de vista a tu aconsejado.
Te invito a ayudar y no desanimarte, puedes dar gracias de la habilidad casi por defecto del ser humado: pensar.
Saludos y hasta la próxima!
La reflexión muchas veces nos ayuda a plantear cambios en nuestro entorno e incluso replantearnos como personas, por ejemplo, mejorar nuestra integridad social, dejar los vicios, tomar buenas decisiones, ser elocuentes a la hora de hablar, entre otras cosas. Aún así debemos reflexionar para bien, para ayudarnos y también ser útil a los demás.
¿De qué me sirve reflexionar en vano? ¡Es una pérdida de tiempo! Pues de la mano de tu reflexión va una decisión.
Para concluir usaré un ejemplo: cuando vas a dar un consejo a alguien, tomas la situación, la analizas, reflexionas siendo empático (poniéndote en el lugar del otro) y llegas a una conclusión y le comentas tu punto de vista a tu aconsejado.
Te invito a ayudar y no desanimarte, puedes dar gracias de la habilidad casi por defecto del ser humado: pensar.
Saludos y hasta la próxima!
miércoles, 1 de agosto de 2012
Versos y poesía
A forma de introducción, disculpas por no haber publicado en todo el mes de julio, ha sido complejo por las vacaciones y otros acontecimientos, pero aquí estoy de vuelta, les compartiré un poema y mañana (o en un rato más) un tema que tenía escrito y preparado pero no tuve la ocasión de traspasarlo al blog. Saludos y he aquí el poema:
Si estoy deprimido escribo un verso
Si estoy alegre de igual manera escribo un verso
No importa el estado de ánimo que tenga
Eso jamás será motivo para frenar a un poeta
El tiempo jamás será motivo para dejar este romanticismo
Como el suave toque de una flor al caer en el abismo
Como el cálido soplo del viento en una tarde de verano
Como la cariñosa sensación que me da tocar tu mano
La poesía, mi droga, esa que me mueve y apasiona
Ese rincón alejado en mi corazón
Donde se expresa mi más profunda observación
Allí donde nace el vuelo de una blanca paloma
Para mí, poesía sin rimas es como Romeo sin Julieta
Es como pararse frente a una casa sin su puerta
Es como el amor sin la pizca necesaria de felicidad
Como me aterra pensar que eso puede ser verdad
Como me gustaría gritar a los cuatro vientos todo lo que siento
Pero con escribirlo en un papel ahora me conformo
Por ahora este será el medio, el entorno
Y apenas pueda gritarlo hasta me escucharán los que están enterrados en el desierto
¡Oh poesía! dulce y amarga en todo momento
A veces alegre, en otras instancias depresiva
Amor para repartir al llegar a un nuevo puerto
Para escribirla e interpretarla hacen falta motivación e iniciativa
Y al final es una serenata sin música pero con sentimiento
Una lágrima que ríe y no llora a la hora de bajar
Un caracol que corre para encontrar su amor eterno
Y apenas pueda gritarlo hasta me escucharán los que están enterrados en el desierto
¡Oh poesía! dulce y amarga en todo momento
A veces alegre, en otras instancias depresiva
Amor para repartir al llegar a un nuevo puerto
Para escribirla e interpretarla hacen falta motivación e iniciativa
Y al final es una serenata sin música pero con sentimiento
Una lágrima que ríe y no llora a la hora de bajar
Un caracol que corre para encontrar su amor eterno
Ese sentimiento que es el impulso para, al fin, poder despegar
martes, 26 de junio de 2012
Momentos y momentos...
Me despierto cada mañana como el sol saliendo detrás de las montañas
De a poco mis ojos se abren para mirar estas paredes arañadas
Arañadas por el silencio de la soledad nocturna que me observa dormir
Esa soledad que poco a poco nos llega a consumir
Ese momento matutino en el que no sabes que te espera ese día
Que no sabes cuál será la próxima noche, tu estadía
Sin saber que hará la vida para sorprender a tus dos grandes motores
¿Qué esperanzas y decepciones irán, de pronto, a aparecer?
Y no sé que es lo que verdaderamente va a suceder
Pero a veces es fácil, como salir a la playa y ver el atardecer
Impregnarse de ese amarillo tan especial que llega a emocionar
Recuerdos y recuerdos que nos hacen, con tristeza y alegría, llorar
¡Ay de esta vida tan correcta como insana!
¿Qué puedo creer del ayer o del mañana?
Inútiles pensamientos que a menudo entristecen los caminos
Filosofías que nos gustan, pero van por lugares sombríos
¿Será tan difícil despertar alegremente a esta realidad?
O, ¿acaso por cada paso es cada vez más imposible volver para atrás?
Uno a veces cree que necesita saber todas las respuestas
Pero, hay ciertas preguntas que no debes ni pensar en formularlas
Momentos en que la vida es color ceniza, solo dolor en el horizonte
Momentos vivos, donde el rosa es el color, débilmente, predominante
Y no basta solo con pedir ayuda a un par o un mayor
A veces no conviene ni confiar en tu misma sombra, producto de un débil resplandor
domingo, 24 de junio de 2012
Identidad
¿Quién eres?
Dejaré esa pregunta ahí, mientras lees este tema y analizas un poco tu vida, tu pasado, tu presente y tus acciones diarias.
Es normal que lleguemos a un punto en la vida en el que nos preguntemos quiénes somos, a qué vinimos, cuál es nuestro destino y por qué soy como soy. Todas estas preguntas se engloban en el concepto de identidad. La identidad, según la RAE es un conjunto de rasgos o informaciones que individualizan algo y confirman que es realmente lo que se dice que es. Según esta definición de identidad, nuestra identidad está basada en las cosas que hemos vivido, en nuestros gustos y en nuestras acciones para formar una persona diferente a las demás. También se utiliza para hablar de igualdades, como las "identidades sociales", donde se engloba a cierto estándar de personas que son parecidas en sus actitudes, formas de vestir o gustos. Pero todo esto solo son tecnicismos, y ya el día a día nos atormenta con estos, yo no vine a hablar de teorías ni significados.
La identidad se va (de)formando a lo largo de la vida, con lo que las personas dicen que hagamos, lo que dicen que somos y finalmente con lo que llegamos a pensar de nosotros mismos como personas. Podemos ir más allá aún, eso es muy poco. Al final de cuentas la sociedad y las personas no nos definen la mayoría de las veces lo que es la identidad, para qué sirve y en qué afecta el conocer y formar una identidad fija en la vida. Esto da el significado a tu vida, por eso se deforma, porque cuando uno nace, nace distinto a cualquier otro ser humano habido y por haber, por más que se le parezca a otro o tenga un gemelo, todos son distintos. Simplemente es cosa de verse la huella dactilar para descubrir esta verdad, no hay un "clon natural" en otro lado del plano terrestre. Pero, a veces pareciera que sí, ya que se deforma tanto la identidad original de uno que termina pareciéndose casi perfectamente a otra persona, a la que uno idolatra, sigue o se junta mucho con uno. Esto influencia nuestra identidad, haciéndola desaparecer de a poco, volviéndonos seres grises, todos iguales aparentemente, en el pensar y en el hacer.
Pero, por el contrario, fomentemos la diversidad, porque así nos enriquecemos unos con otros, con los distintos dones y talentos que cada uno tiene, para aprender y compartir día a día esas cosas que nos ayudan a seguir en la vida. Los invito a examinar sus corazones, a dejar de pensar en sí mismos y pensar en los demás que a veces son afectados por nuestra falta o muy pronunciada identidad. Seamos buenos ejemplos para las siguientes generaciones, fomentando una buena educación y principios que nos ayuden a cada día ser mejores y no a degenerar todo lo que ya se ha construido. Busca tu identidad en la raíz y no en los tallos que a veces crecen a nuestra par.
Saludos y hasta la próxima!
Dejaré esa pregunta ahí, mientras lees este tema y analizas un poco tu vida, tu pasado, tu presente y tus acciones diarias.
Es normal que lleguemos a un punto en la vida en el que nos preguntemos quiénes somos, a qué vinimos, cuál es nuestro destino y por qué soy como soy. Todas estas preguntas se engloban en el concepto de identidad. La identidad, según la RAE es un conjunto de rasgos o informaciones que individualizan algo y confirman que es realmente lo que se dice que es. Según esta definición de identidad, nuestra identidad está basada en las cosas que hemos vivido, en nuestros gustos y en nuestras acciones para formar una persona diferente a las demás. También se utiliza para hablar de igualdades, como las "identidades sociales", donde se engloba a cierto estándar de personas que son parecidas en sus actitudes, formas de vestir o gustos. Pero todo esto solo son tecnicismos, y ya el día a día nos atormenta con estos, yo no vine a hablar de teorías ni significados.
La identidad se va (de)formando a lo largo de la vida, con lo que las personas dicen que hagamos, lo que dicen que somos y finalmente con lo que llegamos a pensar de nosotros mismos como personas. Podemos ir más allá aún, eso es muy poco. Al final de cuentas la sociedad y las personas no nos definen la mayoría de las veces lo que es la identidad, para qué sirve y en qué afecta el conocer y formar una identidad fija en la vida. Esto da el significado a tu vida, por eso se deforma, porque cuando uno nace, nace distinto a cualquier otro ser humano habido y por haber, por más que se le parezca a otro o tenga un gemelo, todos son distintos. Simplemente es cosa de verse la huella dactilar para descubrir esta verdad, no hay un "clon natural" en otro lado del plano terrestre. Pero, a veces pareciera que sí, ya que se deforma tanto la identidad original de uno que termina pareciéndose casi perfectamente a otra persona, a la que uno idolatra, sigue o se junta mucho con uno. Esto influencia nuestra identidad, haciéndola desaparecer de a poco, volviéndonos seres grises, todos iguales aparentemente, en el pensar y en el hacer.
Pero, por el contrario, fomentemos la diversidad, porque así nos enriquecemos unos con otros, con los distintos dones y talentos que cada uno tiene, para aprender y compartir día a día esas cosas que nos ayudan a seguir en la vida. Los invito a examinar sus corazones, a dejar de pensar en sí mismos y pensar en los demás que a veces son afectados por nuestra falta o muy pronunciada identidad. Seamos buenos ejemplos para las siguientes generaciones, fomentando una buena educación y principios que nos ayuden a cada día ser mejores y no a degenerar todo lo que ya se ha construido. Busca tu identidad en la raíz y no en los tallos que a veces crecen a nuestra par.
Saludos y hasta la próxima!
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