domingo, 13 de mayo de 2012

Cambios

Recientemente conversando salió una pregunta bastante interesante, ¿por qué cambian las personas? Creo que hay que detenerse un tiempo alguna vez en la vida para pensar en esto. ¿Por qué? ¿Si antes eran de una forma, qué les hizo ser como son ahora?
Infinitas preguntas y conflictos racionales se pueden tener a partir de esa pregunta, pero ¿alguna vez hemos tratado de comprender el 'por qué'?
Muchas veces el simple hecho de lanzarnos a la vida, de incursionar más en ciertas prácticas, algunas buenas y otras no tanto, nos hacen tomar ciertas decisiones que van a repercutir en nuestra propia forma de ser, haciendo cosas que antes eran ridículas o imposibles para nosotros y dejando de hacer cosas que realmente nos beneficiaban, y en otros casos muy menores, dejamos de hacer cosas que no nos eran de bien.
El tema está en que cuando uno cambia es porque se atreve a tomar esa decisión y tratar de ser diferente, independiente de que sea para bien o para mal, simplemente el cambio es. Ahora, otra duda puede ser, ¿qué motiva a la persona a cambiar? Responder eso a veces puede ser tan simple como complejo, debido a que muchas veces el cambio es por admirar a alguien y querer ser como ese alguien, pero muchas otras veces es por las mismas experiencias que nos sacan del lugar donde nos encontrábamos para arrojarnos en otro, con otras actitudes, acciones, responsabilidades, bienes y males, que a la larga nos hacen cambiar de forma radical, ya que la mayoría de las veces las diferencias entre nuestro antiguo lugar y el actual son muy distintas.
Al final de todo, a lo largo de toda tu vida harás muchos cambios, que serán la consecuencias de elecciones y decisiones, la cosa es, distinguir siempre lo que sea bueno y beneficioso para tu vida, dejando a un lado todo lo malo y que perjudica bastante tu diario vivir.
Saludos y hasta la próxima!

martes, 8 de mayo de 2012

Detrás de la oscuridad siempre estará la luz

Son las 5 de la tarde, el día es cada vez más triste, se ha escondido el sol de madrugada para dar paso a una larga lluvia, una secuencia de gotas cada vez más densas, amargas y demasiado depresivas. Un día que nunca antes había vivido en este mundo ni en esta vida, la tristeza hecha clima, lo había visto en algunas personas, en películas o en cosas, pero jamás había visto un paisaje que representara tal sentimiento de la vida, la solitaria tristeza.
El paisaje se nubla aún más, tanto que en las casas la luz se extinguió, el golpe fuerte de las gotas terminaron por cortar algunos cables de los armados eléctricos más importantes del sector. He aquí que comienza mi historia, con un fondo más terrible que la soledad de un ser humano, más terrible que la tristeza de perder algún objeto preciado, pensar que es tan terrible, llega a irritarme.
Salgo a la calle, pues la oscuridad de mi casa me aterra, es como la soledad asechando mi alma. Tenía cuatro posibles direcciones: el centro comercial, el centro de la ciudad, la playa o el cerro. Me decido por la segunda, pues en el comercio tampoco hay luz, la playa sería fría junto con este aterrador clima y en el cerro se disputa un partido de fútbol que no va bien para los locales según los comentaristas de la radio.
Mientras voy de camino a mi objetivo, veo pasar a una chica, la observo con detenimiento y es una excompañera de la escuela primaria, la verdad no sé si saludarla, capaz que ni se acuerda de mí. Así, mientras pienso cuál será mi próximo paso, ella toma la iniciativa y me saluda. No sé que hacer, ahora solo hay preguntas en mi materia gris, pero es así como inicia una conversación, que la verdad, puede ser interesante:
  • Hola, tanto tiempo, ¿cómo has estado?
  • Bien, vaya sorpresa encontrarte, ¿qué haces por acá en Viña?
  • Eh, la verdad, nada, estaba de paseo. No hay mucha gente cuando llueve, pero a mí me gusta
  • ¿Te gusta esta lluvia? Increíble. Yo la encuentro fría, amarga y quizá algo oscura
  • Depende de como la veas es el juicio que emitirás sobre ella
  • ¿Cómo?
  • Oh, lo siento, seguiría conversando pero ahí viene el colectivo, adiós.
  • Pero...espera, ya bueno, hasta pronto
Ella se sube al vehículo y me agita la mano en señal de despedida del otro lado de la ventana. También agito la mano y pienso que mi cara refleja dudas, cómo sería capaz de ver esta lluvia con otros ojos, es difícil, pero seguiré caminando, en una de esas, encuentre la respuesta.
Doblo a la esquina y sigo caminando, solo veo carteles de notarías, librerías, clubes nocturnos, bancos, bares, entre otros tipos de locales comerciales, apagados y sus puertas cerradas. Curiosamente alcanzo a divisar una librería poco común abierta, me dirijo hacia ella hasta que me topo con su puerta. He aquí que comienza el dilema de entrar o no entrar. Decido entrar, solo veo estanterías vacías y una repleta de libros, en el mostrador, solo una persona que me mira con cara de asombro y con un gesto que refleja lo extrañado que está al ver un posible cliente. Me acerco para saludarle, mientras él por su parte toma un libro que parecía tener guardado y antes de que yo consiga darle la mano en señal de saludo, él coloca ese libro en mi mano. Casi me caigo del susto, no creí que haría tal acción, me recupero de la sorpresa y paso a observar el título del libro, “Más que un carpintero”. Recuerdo haber visto este título antes, pero no sé donde:

  • Oiga, ¿qué, qué es esto? ¿para qué me da este libro?
  • Tómelo gratis, ve, debes volver a casa, siéntate y lee el libro
  • Un segundo...

El tipo desapareció detrás de una puerta, intento abrirla, pero no puedo. Lo mejor que podría hacer ahora es hacer lo que este sujeto me ha dicho, no tengo más remedio.
Luego de tomar un taxi afuera de ese extraño local, llegué a mi casa. Abro la puerta y tomo el libro, prendo una vela y comienzo a leer.
Me sorprendo bastante a medida que pasan los minutos y sigo leyendo, un texto que describe tan detalladamente a Jesús, su carácter, su identidad. Pasadas unas horas, terminé el libro, me siento a orar a mi Padre que está en el cielo, y que quiero que more en mi corazón:
"Glorioso Señor, he leído y comprendido tu misión para este mundo, quién eres y por qué viniste a mezclarte entre nosotros. Te doy gracias por tu sacrificio, por la salvación y por tu amor. Vive en mí y permíteme cada día reflejarte un poco más. Ahora entiendo lo que mi excompañera quiso decirme, y Tú eres el punto de vista que hace que pueda ver el sol aún en medio de la oscuridad. Perdóname y acompáñame cada día a estar cerca de Ti. Gracias por tu amor y tu bendición. En el nombre de Jesús. Amén."
Tan pronto termino de pronunciar la última silaba de mi oración, la luz comienza a volver, el cielo se despeja y para de llover de golpe, este es el momento más gozoso en mi vida, no puede haber otro. Ahora recuerdo que cuando era pequeño vi el título de ese libro, cuando asistía a la escuela dominical en la iglesia de mi abuela. También recuerdo ese pasaje bíblico que dice que hay fiesta en los cielos cuando un pecador se arrepiente. Me coloco en dirección a la cocina, tomo un trozo de pan y lo parto en dos, me corto un par de rodajas de tomate, unas hojas de lechuga, una lámina de queso y otra de jamón. Me como al sandwich acompañado de una taza de café bien caliente y me voy a dormir. Total este día no pudo haber sido mejor, me reconcilié con quién más me puede amar en esta vida, mi Papá, mi Señor, mi Dios.

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Enseñar o soñar?

Otra mañana de día laboral, martes para ser exactos, incómodo en uno de los tantos asientos del micro, realmente ansioso por saber que será de mí en este nuevo día, los riesgos que correré, los errores que cometeré y todo lo que diré como lo que me guardaré. Mientras viajaba viendo el paisaje urbano llega el momento de bajar de un transporte para entrar en otro, el metro. El sueño corría por mis venas y se reflejaba en mis entrecerrados ojos de madrugada, con un celeste claro y brillante, profundo. Me subí al último vagón del metro, como de costumbre, no sé si será superstición, o buscaré la muerte esperando a que otro metro choque la parte trasera de este metro o simplemente tengo la ingenuidad de creer que estará menos lleno por ser el último. Saqué mis audífonos de la mochila y los conecté a mi reproductor de música, colocar una canción al azar con el modo aleatorio activado, presionar tres veces la tecla siguiente y desde ahí empezar a escuchar. Extrañamente apareció una canción que no había escuchado en mucho tiempo, Money for nothing de Dire Straits, en otros tiempos la consideraba una gran canción, pero ahora no puedo más que etiquetarla de “pasable” ya que preferiría escuchar a Mozart, Pink Floyd, Queen, Celine Dion o Ron Kenoly. Me mezclé con esa canción mientras leía el periódico que había comprado en la mañana en el paradero mientras esperaba el micro. “Esteban Rivera engaña por cuarta vez consecutiva a Stephanie Riveros”, decía la portada. Estoy demasiado cansado que cualquiera que sea el medio en que uno se informe, al menos una o dos noticias del mundo farandulero me encontraré. Aún así paso a la sección de cultura, deportes y entretenimiento, así veo el resultado de un par de partidos que me interesan, reviso alguna crítica hacia algún concierto o nuevo álbum de estudio y empiezo a programar mi panorama para el fin de semana, tratando de aprovecharlo lo más posible. Cuando de repente reviso esta última sección de interés y no deja de sorprenderme lo siguiente: “Nito Mestre y Charlie García se reúnen en una gira por Latinoamérica, este fin de semana estarán en la ciudad”, más abajo estaban los horarios, el lugar, el costo y todos esos detalles de interés. Bastante interesante podía ser ir a ver a esa mítica banda que fue Sui Generis, por allá a fines de los 60 y a principios de los 70 como también pensaba invitar a mi futura novia, y digo futura porque luego de un año de relación, recién está comenzando a asechar la idea de una futura boda. Luego de tan increíble hazaña de poder ver a esta banda luego de 40 años desde su separación, podría escribir un artículo para algún periódico a alguna revista de verdadera calidad, y recalco esto de la calidad porque realmente los diarios y revistas más actuales son solo farándula y fanatismo político, cuando la política en este país se ha vuelto de lo peor y deja a cualquiera con gusto a poco, queriendo algo mejor para la nación.
Últimamente la idea de volver a escribir ha rondado por mi cabeza. En lo personal, me gusta bastante, pero el hecho de estar trabajando en la escuela y la universidad, que mi pareja piensa que no me conviene más ahora que pensamos casarnos y eso involucra el gasto de mucho dinero y que el tiempo no me permite ni escribir 15 páginas para un libro en un solo mes, por ende escribiría un solo libro en más de 2 años, más la edición y que todo concuerde, ni podría llegar a estimar el tiempo que me tomaría tenerlo listo para publicar.
Fue así cuando repentinamente surgió la idea de enseñar a escribir, enseñar distintas estrategias que yo conozco y así podría ir construyendo mi nuevo libro mientras enseño a mis alumnos universitarios. Bueno, después de ingeniármelas para idear este plan de escritura, seguí leyendo mi periódico hasta que llegué a destino. Descendí del vagón del metro en dirección al museo, recogí unos libros y caminé un par de cuadras hasta llegar a la universidad, ahora es cuando aplicar mi plan.
Vi a mis alumnos y ahí comenzó la hazaña, mi primera clase de literatura, tenía solo dos meses disponibles para aplicar el taller, ya que el plan anual ya había finalizado y las últimas dos clases habían estado de vagos sin hacer nada así que mejor enseñarles algo nuevo y dejar de darles tiempo para no hacer nada.
Pasaron los años, fueron tres sino me equivoco, publiqué mi libro, estuvo buenísimo, se vendió bastante, me lo tradujeron a ocho idiomas y estuve una temporada en Londres, otra en París y una última en Tokio, haciendo una gira por mi libro. Volví a mi ciudad, me casé y compré una casa para los dos. Y bueno, volví a mi rutina de micros, últimos vagones y clases en la universidad, dejando en segundo plano ese año y medio de viajes, haciendo lo que más me gusta, enseñar.

lunes, 30 de abril de 2012

Discriminación

Durante esta última semana, que estuvo muy pesada y no pude publicar nada, he estado escuchando mucho la canción "Rap contra el racismo" hecha por varios raperos de España, los más influyentes del género en su ambiente local. He estado pensando, mientras miro a mi alrededor, los comentarios de amigos, lo que dicen las personas en la calle, en la televisión, en los deportes y en otros lados. Lo único que puedo observar es que hay mucha discriminación por conocimiento, por el color de la piel, por la religión o la ideología, por el sexo, por gustos, etcétera.
La verdad me llena de pena observar como nos vamos deteriorando como "civilización", porque no hacemos nada, estamos de brazos cruzados y dejamos que las cosas sucedan como a los que tienen 'el poder' se les ocurra hacer las cosas, dejando al pueblo a un lado, dando malos ejemplos y perjudicando el desarrollo diario. Esto afecta directamente a nuestra juventud, a la que llaman 'el futuro' y no pasa nada, porque edifican una juventud sin principios, ni moral, ni valores y sin dignidad, donde todo es posible y lícito, cuando las cosas no son así. Sí, es verdad, cualquier cosa se puede hacer, pero no todo es lícito y conveniente, pero ¿la mayoría de los jóvenes sabe lo que es lícito y conveniente?. La respuesta es no, porque seguimos dando vueltas y vueltas por el mismo camino, vemos nuevas 'modas', movimientos sociales y es siempre lo mismo, con distintos nombres y apariencias, pero basados en lo mismo, fundamentados con las mismas ideologías de movimientos pasados. ¿Dónde está el error? Creo que para responder eso debemos examinarnos, ver que hacemos y como lo hacemos hasta poder analizar si realmente estamos actuando bien o estamos haciendo lo que los que están a nuestro alrededor dicen que hagamos.
Yo ya decidí ser distinto, ir contra la corriente, chocar mentalidades para despertar y no seguir caminando como "zombie" hacia un futuro indigno, oscuro, pobre y triste. ¿Qué harás tú?
Saludos y hasta la próxima!

sábado, 21 de abril de 2012

Decisiones

En la vida, nosotros, los seres humanos, tomamos muchas decisiones, cada segundo, incluso saludar a alguien es una decisión, pero la mayoría de las veces lo hacemos mal, tomamos decisiones que nos perjudican, aunque parezcan buenas al principio o no nos importe en lo más mínimo hacer o no hacer algo. Pero cada decisión que tomemos en esta vida tienen un efecto profundo al final de el camino 'mortal', porque son las huellas que dejamos en el camino y ahí uno se confronta preguntándose: ¿fui un buen ejemplo? ¿que le dejaré a mis hijos y nietos? ¿cómo fui como amigo, padre, esposo, compañero? ¿hice más cosas malas o buenas? y otra serie de preguntas existenciales que a todos nos llegan, y más encima si eres creyente es muy probable que pienses: ¿a dónde voy? ¿al cielo o al infierno?.
Yo les invito a cada uno a pensar en las decisiones que toman, en los cambios que producen en su vida y en la de los demás, cómo afectan a su entorno con sus decisiones y que quieren como proyecto de vida, ser un desocupado total o realmente cumplir tu vocación, para lo que sabes (o crees) que viniste a este mundo...serás otro cuerpo que ocupa espacio en algún lugar o serás un aporte para la sociedad actual.
Espero que den un giro, una vuelta, a 180° a sus vidas para que mañana alguien diga: "Sí, lo conocí, y pucha que me hubiese gustado ser como él" o "Uh, que genial él, espero un día llegar a su lugar". No dejen para mañana lo que pueden hacer hoy ni mucho menos dejen que otro haga el trabajo de ustedes en su lugar.
Saludos y hasta la próxima!

jueves, 19 de abril de 2012

Gracias

¿Cuántas veces nos detenemos a darle gracias a quienes hacen algo por nosotros? ¿Cuántas veces usamos esta palabra en relación a insultos o malos tratos a los demás? Ya ni pensamos ni valoramos en lo que los otros hacen por nosotros, esos detalles, pequeños sacrificios y ayudas que recibimos cada día.
Esta acción de dar gracias es esencial y puedes ver la satisfacción de aquel que te brindó ese favor, porque no hay nada más que llene a una persona que un gesto de agradecimiento, como un abrazo, un regalo, un favor de vuelta o en lo general un simple 'gracias' que se convierten en toda una acción valorada por quien recibe ese gesto de agradecimiento.
Yo te invito a agradecer cada día a La Vida, a tus amigos, familiares, conocidos o quien sea por lo que hagan por ti, por todas aquellas cosas que te otorgan sin tu esfuerzo, pero que tu deberás cuidar como si te hubieras esforzado demasiado para conseguirlo.
Sé amable, solidario, humilde y agradecido siempre con todos, incluso aquellos que te desagradan.
Saludos y hasta la próxima!

martes, 17 de abril de 2012

Deteniendo el tiempo con unos versos

Como quisiera yo detener el tiempo
Para disfrutar un poco más este momento
Ser feliz como una luciérnaga en la noche
Iluminando, así como las luces de un coche

Detener el tiempo, otro pensamiento onírico
Para dejar de ser tan rayado con lo utópico
Así dejar a un lado las palabras con un tinte satírico
Tomar un barco y recorrer solitario el Océano Pacífico

Más allá de un deseo, esto es ilusión
Detener el tiempo para ver cada corazón
Tener tiempo de conocer a cada amigo de fondo
Ver sus ojos tristes ponerse contentos tras ese lucero redondo

Detener el tiempo, un anhelo, una emoción
Algo que va más allá de cualquier explicación
Un universo entero reflejado en un parpadeo
El caminar de una persona en un mundo paralelo

Tiempo para decir todo lo que quieras decir
Tiempo para expresar las cosas a ese alguien especial
Como la luna, resplandeciente será el pensar
Parar el tiempo, algo que tus sueños te pueden permitir